
Ayer asistí al acto que se celebraba en Cáceres con motivo del 75 aniversario de la fundación de FETE UGT, el sindicato de la enseñanza de UGT. Hubo un testimonio que me marco por encima del resto, Alberto Barrado López nos contaba la historia de su padre fusilado durante la guerra civil en Cáceres, su único delito fue el de enseñar a los chavales a pensar, el de educar. Contaba como durante una época creía que su padre había sido malo y por eso le fusilaron, durante la dictadura se manipulo a mente de todos los chavales haciéndoles creer que Franco era un hombre bueno que había matado a hombres malos. Alberto explicaba como después de enterarse de que el único delito de su padre había sido el ser maestro, se ve en la obligación de contar su historia, no para abrir heridas, sino para cerrar las suyas y así poder hacer un homenaje a su padre, al que no puede llevar flores al cementerio por no saber donde está enterrado.
Por todos los maestros que murieron, eduquemos en igualdad y en libertad.